viernes, 28 de octubre de 2011

Acapulco me duele Excélsior

José Cárdenas

Este año romperemos otro récord mundial. Para diciembre, tendremos 19 de las 50 ciudades más violentas del mundo, y contando.

Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública ya rebasamos los números rojos de 2010, cuando “sólo” teníamos 13 poblaciones entre las más sanguinarias del planeta.

Los últimos tres años, Ciudad Juárez ocupó el primer lugar en el rankingmundial. Acapulco ya la desbancó.

Hace 11 días, escribí en esta Ventana que el “bello puerto” era rehén deLos Pelones, Los Zetas, La Familia Michoacana, el CPS (Cártel del Pacífico Sur), Los Guerreros, La Barredora… entre muchos otros.

Pero dice la Policía Federal que no nos preocupemos (tanto).

Según el comandante Luis Cárdenas Palomino, jefe de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal, el fin del crimen en Acapulco está cerca. Que gracias a las detenciones en contra del Cártel Independiente de Acapulco (CIDA) y el grupo delictivo de La Barredorase han logrado debilitar dos importantes estructuras criminales.

Lo que no reconoce Cárdenas Palomino es que los dueños de la plaza son más de dos.

En Acapulco no manda el presidente municipal Manuel Añorve Baños. Él sólo administra, recoge la basura y tapa baches. Para entrarle al toro criminal le faltan uñas y dientes. Recursos, pues.

Los que mandan son Guantamo, Melón y los “jefes” de unos 17 grupos criminales que se disputan la plaza. Dije 17, no dos.

El presidente Felipe Calderón sale al paso de las declaraciones del jefe policiaco. Le corrige la plana.

“Hoy le reitero, a los guerrerenses, a los acapulqueños, que (el combate al crimen) es un camino de largo plazo (…) con la capacidad disponible, nos tomaría más de cuatro años (…) no existen atajos”.

Ante el panorama desolador, el Presidente prometió acelerar el proceso de depuración policiaca en año y medio como máximo. De aquí a que termine su sexenio. ¿Total, el de atrás paga?

Dicho esto, a los acapulqueños no les queda otra sino seguir “aguantando vara”. Achicar el miedo que los hunde.

¿Qué necesita Acapulco para recuperar el ánimo y la esperanza?

…Que la autoridad dé golpes certeros, al margen de depurar la policía. Urge la respuesta a delitos de alto impacto. Proteger escuelas, maestros, comercios… Garantizar seguridad a los visitantes.

A menos que alguien haya decretado el naufragio del puerto y no nos haya avisado.

Acapulco me duele.


Acapulco me duele Exc�lsior

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